El banano

Nutrición infantil
El babano

El banano es una de las frutas preferidas de los niños debido a su sabor naturalmente dulce, el cual se obtiene principalmente del azúcar de las frutas que se llama fructosa.  En Guatemala se produce una amplia variedad de banano, siendo las variedades más populares: manzanito, de oro, de seda, morado, majunche y el de exportación. Generalmente se consume cuando está maduro, pero su versatilidad permite consumirlo cuando aún estan verde, pero en este caso su sabor no es dulce sino más parecido al del almidón, cuando se le consume en este estado se le conoce como “guineo”.

Durante mucho tiempo la gente ha pensado que el banano se debe evitar porque contribuye al sobrepeso y obesidad, pero la verdad es que si se consume con moderación es una fruta muy nutritiva con excelentes propiedades y beneficios para la salud. El nutriente más abundante en esta fruta es el potasio, un mineral necesario para mantener el balance de agua en el cuerpo y para un adecuado funcionamiento de nuestros músculos. Por esta razón, se recomienda utilizarlo en la dieta de niños que realizan mucha actividad física o deporte, ya que este mineral se pierde fácilmente con el sudor.

El banano también aporta vitamina A, siendo las variedades más amarillas las que la contienen en mayor cantidad.  Debido a su alto contenido de fibra, es útil en casos de estreñimiento y para ayudar a la salud del sistema digestivo.

No se deja expuesto al aire porque ocurre un fenómeno de encafecimiento que no altera su valor nutritivo pero sí su presentación, lo cual puede causar rechazo por parte de los niños. Tampoco se recomienda refrigerarlo porque puede ocurrir el mismo efecto.

Ya que el banano es dulce se puede consumir crudo, cocido, frito u horneado, así como en preparaciones como licuados, helados, chocobananos, postres, pasteles, panes y pies. Se le puede agregar miel de abejas, miel de maple, jalea, mermelada, salsa de chocolate, cajeta o leche condensada. También se puede mezclar con yogurt, avena, granola y otras frutas.

Melissa Colmenares
Licda. En Nutrición
UFM

Los minivegetales

Nutrición infantil
Los minivegetales

Los vegetales son indispensables en la alimentación del ser humano porque aportan muchas vitaminas y minerales, así como otros elementos necesarios para conservar la salud y prevenir enfermedades crónicas como cáncer, trastornos digestivos e intestinales y diabetes. La mejor forma de apreciar sus beneficios es a través del color que poseen, ya que dependiendo del mismo se puede conocer su valor nutritivo, por ejemplo, las verduras de color amarillo a anaranjado intenso son una fuente importante de vitamina A.

Los vegetales son los alimentos menos aceptados por los niños, probablemente porque su sabor es más insípido o ligeramente amargo como en el caso de las hojas verdes y amarillas. Por esta razón, una buena opción para incrementar su consumo es por medio de su presentación en miniatura, la cual se consigue mediante cultivos especiales de ciertas variedades o manipulación que realizan los agricultores. Estas variedades se conocen como minivigetales y las más conocidas con la zanahoria, los elotitos, güicoyitos, arvejas, ejotes, zucchinis, apio, pepino, tomate, alcaparras, brócoli y coliflor. No se debe pensar que por ser de menor tamaño su contenido nutricional es inferior a los de tamaño normal, ya que la concentración de sustancias nutritivas es la misma.

Para incluirlos en el menú diario de los niños, se recomienda hacerlo en el almuerzo y cena, e incluirlos en la lonchera escolar o refacción. La mejor forma de ofrecerlos a los niños son crudos para que su contenido de fibra se conserve y disfruten los beneficios adicionales para su cuerpo. Por esta razón, se les preparara en ensalada, acompañados con aderezos, dips, salsas, vinagre o limón. También se pueden cocinar al vapor o asados para conservar sus nutrientes, y acompañarlos de mantequilla, quesos, tomate y otros alimentos.

Se recomienda que los minivegetales se presenten de manera atractiva a los niños aprovechando su pequeño tamaño, utilizándolos para hacer formas creativas como caritas, flores y otros.

Melissa Colmenares
Lic. en Nutrición
UFM

El mango

Nutrición infantil
El mango

El mango es una fruta tropical que posee muchas propiedades nutritivas. Se le considera como una fruta antioxidante, ya que es rica en vitaminas A y C. Debido a su alto contenido de estas vitaminas y flavonoides, al mango se le considera como una fruta anticancerígena (previene el cáncer). Estas vitaminas facilitan la absorción de hierro, evitando anemia.

Además, el mango es rico en vitaminas del complejo B, sobretodo en vitamina B6 (piridoxina) y B3 (niacina), quienes permiten un adecuado funcionamiento del sistema nervioso, mejoran la piel y el cabello. Esta fruta tiene un aporte alto de triptófano, el cual es un precursor de la serotonina, una hormona que ayuda a que nos sintamos felices y evita la depresión. Por lo mismo, el triptófano ayuda a sentirnos más relajados, tranquilos y de mejor humor.

Al igual que la papaya y la piña, el mango contiene enzimas que ayudan a tener una mejor digestión de proteínas, mejorando la absorción de nutrientes. También es una fruta rica en fibra, ayudando a aumentar el transito intestinal.

En Guatemala podemos encontrar una amplia variedad de esta fruta, entre ellos el mango tommy, el mamey, antulfo, pico de loro, y el mango pashte. Todos varían en su sabor, textura, color e inclusive en la forma de comerlos, como por ejemplo el mango de pashte el cual se le conoce como mago de chupar, ya que en esta variedad no se come la pulpa sino únicamente se extrae su jugo.

Esta fruta es muy versátil ya que se puede utilizar en diferentes preparaciones, tanto dulces como saladas. Esta fruta se puede utilizar en postres, en preparaciones de jaleas, como topping, en cócteles de frutas, en salsas, como fruta seca, con pepitoria, como mango verde, y en ensaladas.

Su rico sabor permite que sea una fruta que se pueda consumir de varias maneras, siendo bien aceptada por los niños. Debemos tomar en cuenta que debido a todas las bondades que esta fruta, se debe de incluir en la alimentación de los niños, para que nuestros hijos crezcan sanos y fuertes.

Melissa Colmenares
Licda. en Nutrición
UFM

La zanahoria

Cuando se consume zanahoria cruda su contenido en fibra insoluble es mayor, por ello resulta beneficiosa en caso de estreñimiento. Cuando se consume cocida su contenido en fibra soluble es mayor, lo que la convierte en un excelente alimento cuando hay problemas de diarrea.

Se puede preparar en platillos salados, como por ejemplo en ensaladas, sopas o puré. Para los postres se puede agregar en los pasteles, cubiletes y galletas.

Escuela de Nutrición, Universidad Francisco Marroquín.

La naranja

Nutrición infantil: La naranja

La naranja es importante en los niños porque mejora la absorción del hierro. Es una fruta con un alto contenido de vitamina C, calcio, potasio, magnesio, fósforo, ácido fólico y fibra.

Mejora las defensas del cuerpo, juega un papel importante en la cicatrización, ayuda al desarrollo de dientes, encías, huesos y cartílagos. A los niños les encanta el jugo de naranja, las naranjadas o cuando se parte en pequeños trozos y se le agrega sal y pepitoria molida. También se puede incluir en las ensaladas, postres o mermeladas.

Fuente: Escuela de Nutrición, Universidad Francisco Marroquín

Los postres

Los postres son de los platos preferidos para los niños debido a su sabor dulce. Incluya  alimentos saludables en los postres que aporten vitaminas, minerales y fibra, como por ejemplo frutas, granos enteros, leche y sus derivados. Así su hijo podrá disfrutar del sabor dulce y un postre saludable.

Algunas ideas de postres que puede preparar para sus hijos en casa son: helados de fruta, jugos de fruta de la temporada, batidos de fruta con leche, granizadas de fruta, frutas horneadas con canela y azúcar, como pera o manzana y galletas con pasas o nueces.

Escuela de Nutrición, Universidad Francisco Marroquín.

El mango

El mango es una fruta tropical que se le considera una fruta antioxidante, ya que es muy rica en vitaminas A y C. Debido a su alto contenido de estas vitaminas se le considera una fruta que previene el cáncer.  Además estas vitaminas facilitan la absorción de hierro, evitando la anemia.

El mango también es rico en vitaminas del complejo B, en especial de vitaminas B6 (piridoxina) y B3 (niacina), que permiten un adecuado funcionamiento del sistema nervioso, mejoran la piel y el cabello.

Esta fruta tiene un aporte alto de triptófano, un precursor de la serotonina, que ayuda al sistema nervioso y da una sensación de felicidad y evita la depresión.

Al igual que la papaya y la piña, el mango contiene enzimas que ayudan a tener una buena digestión de proteínas, por lo que mejora la absorción de nutrientes. También es una fruta rica en fibra, lo que ayuda a aumentar el transito intestinal.

Su rico sabor permite que sea una fruta que se consuma de varias maneras, siendo aceptada por los niños.

Escuela de Nutrición, Universidad Francisco Marroquín.

La papaya

La papaya es una fruta tropical que está disponible todo el año. Existen muchos cruces debido a la polinización natural, aunque se habla de papaya criolla para describir a la que es grande y de color anaranjado intenso y se le llama hawaiana a la que es más pequeña y de color más pálido, aunque suele ser más dulce.

Debido a sus propiedades nutritivas es excelente para los niños que están creciendo porque aporta muchos nutrientes como vitamina A, vitamina B1, vitamina B2, vitamina C y potasio. De estos nutrientes se puede destacar la importancia de la vitamina A que se presenta en forma de beta-carotenos, la cual es esencial para la correcta formación de huesos y células sanguíneas; además es fundamental para una buena visión y salud de la piel. Las vitaminas del complejo B son importantes porque ayudan a fortalecer el sistema inmunológico de los niños, protegiéndolos de muchas enfermedades contagiosas.

Escuela de Nutrición, Universidad Francisco Marroquín.

El arroz

El arroz contiene cerca de un 90% de almidón, un carbohidrato que aporta energía al igual que otros cereales como el maíz, trigo o avena.

El arroz integral no ha perdido su cáscara, que es la única fuente de fibra, tiamina, riboflavina, niacina y algunos minerales, en comparación con el arroz blanco, cuyo contenido es mucho menor.

Se puede preparar de distintas maneras para que los niños coman, pero hay que tomar en cuenta que podría ser un problema para aquellos que tienen dificultad para tragar porque podrían ahogarse.

Escuela de Nutrición, Universidad Francisco Marroquín.

El huevo

Las características del huevo pueden variar dependiendo de la gallina ponedora, el color de la cáscara y la yema. Por ejemplo, el color amarillo de la yema proviene de un pigmento que se encuentra en algunos de los alimentos que consume la gallina. Algunos huevos pueden tener doble yema, lo cual se debe a una doble ovulación de la gallina.

La yema del huevo es rica en proteínas, grasa y vitaminas A, D y E, y contiene en menor cantidad otros nutrientes como tiamina, ácido pantoténico, ácido fólico, hierro, fósforo y potasio. La clara del huevo contiene cerca de un 90% de agua y el resto es en su mayoría proteína y mínimas cantidades de vitaminas y minerales.

La clara del huevo es altamente alergénica, por lo que se debe dar hasta que el niño cumple un año, sin embargo, la yema se puede dar a partir del sexto mes. Después de que el niño cumple un año, se debe prestar atención si presenta alguna reacción alérgica cuando se le proporciona el huevo completo. En caso de presentarla, se debe suspender por completo el consumo de huevo y todos los productos que lo contengan, y buscar asistencia médica inmediata.

Escuela de Nutrición, Universidad Francisco Marroquín.